Playas de Viña del Mar y Reñaca: cuál elegir según lo que buscas

De Caleta Abarca a Cochoa: qué ofrece cada playa, cuál conviene con niños y por qué el agua está tan fría.

El litoral entre Viña del Mar y Concón tiene una playa cada pocas cuadras, y aunque todas miran al mismo mar, no dan la misma experiencia. Esta guía las recorre de sur a norte para que elijas la que calza con tus vacaciones.

Caleta Abarca

Es la primera playa al entrar a Viña desde Valparaíso, en una bahía cerrada bajo el Cerro Castillo. Al estar protegida del viento y tener oleaje suave, es de las más elegidas por familias con niños chicos. Está a pasos del Reloj de Flores, el hito más fotografiado de la ciudad, y del Castillo Wulff.

Su contra es la misma que su gracia: al ser pequeña y céntrica, en enero y febrero se llena temprano. Si vas en temporada alta, llega antes de mediodía.

Los Marineros, El Sol y Acapulco

Son las tres playas del eje de la Avenida San Martín, el corazón turístico de Viña. Forman una franja de arena casi continua, con la mayor concentración de servicios de toda la costa: restaurantes, arriendo de quitasoles, baños públicos y locomoción a media cuadra.

Playa El Sol y Playa Acapulco son las más animadas, con el Muelle Vergara —un mirador clásico sobre el mar— entre ambas. Los Marineros queda un poco más al sur y suele estar algo menos apretada.

Este es el sector donde están varios de nuestros departamentos en 15 Norte y en Cerro Coraceros: quedan entre una y cuatro cuadras de esta franja, así que se llega caminando con toalla bajo el brazo.

Las Salinas

Un poco más al norte, en una bahía en forma de herradura entre dos roqueríos. Esa forma la protege del oleaje y hace que el agua sea notoriamente más calma que en el resto del litoral. Es la favorita para bañarse con niños y para quien no disfruta pelear con las olas.

Reñaca

La playa grande del balneario: más de un kilómetro de arena clara, dividida informalmente en sectores del primero al quinto. Es la más joven y activa del litoral, con la ciudad escalonada sobre el cerro como telón de fondo y una hilera de restaurantes y terrazas mirando al mar.

Los sectores del sur concentran el ambiente y los servicios; los del norte, camino a Cochoa, son bastante más tranquilos. Si buscas ese equilibrio, revisa los departamentos que tenemos en Reñaca.

Cochoa

Al final de Reñaca, sobre la Avenida Borgoño, la costa se vuelve rocosa y aparece Cochoa: una playa chica encajada entre roqueríos, mucho más silenciosa que sus vecinas. Desde el mirador del sector suele verse la lobería, con lobos marinos sobre las rocas a pocos metros de la orilla.

Es el sector para quien quiere vista al mar y calma sin alejarse: la playa grande de Reñaca queda a alrededor de un kilómetro. Varios de nuestros departamentos en Cochoa están en primera línea, y algunos condominios tienen acceso propio a la playa por funicular privado.

Una advertencia sobre el agua

El agua del litoral central es fría todo el año. La corriente de Humboldt sube desde el sur con aguas profundas y frías, así que incluso en pleno enero el mar rara vez pasa de los 15 a 17 grados. Los primeros minutos cuestan, y mucha gente prefiere la piscina del edificio para el chapuzón largo y la playa para el sol y la caminata.

Es exactamente por eso que todos nuestros edificios tienen piscina, y varios la tienen temperada y habilitada durante todo el año.

Antes de ir

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